Bolitas de nácar con ese brillo suave e iridiscente que solo tiene esta piedra, intercaladas con bolitas plateadas que potencian su luminosidad. Una pulsera que combina lo orgánico con lo elegante, ideal para usar sola o apilada con otras. Delicada, natural y con mucha presencia.
Pulsera regulable de hilo acerado con terminales de plata. Su cierre regulable permite ajustarla entre 17 y 21 cm, adaptándose a cualquier muñeca con comodidad y seguridad.
